martes 27 de octubre de 2009

Ética y espiritualidad, indispensables en el cuidado del enfermo

Monseñor Zimowski en un congreso sobre medicinas tradicionales y complementarias


ROMA, lunes 26 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La persona enferma debe ser considerada en su integridad, afirmó el arzobispo Zygmunt Zimowski en su discurso inaugural del Seminario “Ética y espiritualidad de la sanidad. Medicinas tradicionales y complementarias. Nuevas investigaciones y orientaciones”.

Las sesiones de trabajo tuvieron lugar en el Palacio de la Cancillería de Roma los pasados 20 y 21 de octubre.

En su intervención, el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios destacó la dimensión espiritual del cuidado de los enfermos.

Afirmó que “la ética y la espiritualidad constituyen la esencia del ser humano” y por lo tanto revelan toda su riqueza en el ámbito de la salud, del sufrimiento y de la enfermedad.

La ética y la espiritualidad “se presentan mucho más como una exigencia y una experiencia” que como “una elaboración teórica”, añadió, según informó Radio Vaticano.

Dados los límites de la medicina oficial, dijo monseñor Zimowski, es necesario que el personal sanitario cuide a la persona enferma “en toda su integridad”.

El servicio a los enfermos, recordó, “abraza todas las dimensiones de la persona humana: física, psíquica, espiritual y social”.

Por eso, en su enseñanza, la Iglesia proporciona “una base antropológica sólida para la reflexión ética y bioética” y al mismo tiempo “reconoce expresamente las responsabilidades éticas de los agentes sanitarios”, explicó.

La pastoral de la salud no es sólo administrar sacramentos

La Iglesia, prosiguió, enseña que el ministerio pastoral “en el seno de las estructuras sanitarias no puede reducirse en ningún caso a la administración de los sacramentos a los enfermos”.

Se trata, en primer lugar, de “una acción eclesial en la que la vida sacramental de los enfermos y del personal médico se integra en el anuncio vigoroso y continuo del Evangelio”.

Y más hoy, dijo citando a Juan Pablo II, en un mundo en el que “los peligros pueden ocultarse tras un arsenal de técnicas y dispositivos de equipos ultramodernos o proceder de la desoladora soledad de los enfermos abandonados a sí mismos”.

Sin embargo, precisó, la salvaguarda de la buena salud no es el fin último de la vida.

Como afirma Benedicto XVI en la “Spe salvi”, “debemos hacer todo lo posible para superar el sufrimiento, pero eliminarlo completamente del mundo no está dentro de nuestras posibilidades”, “esto sólo lo puede hacer Dios”.


miércoles 7 de octubre de 2009

“El Papa tiene razón: el sida no se detiene con el preservativo”

Entrevista a los doctores Renzo Puccetti y Cesare Cavoni


ROMA, miércoles 7 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Han suscitado polémica las declaraciones del cardenal de Ghana Peter Kodwo Appiah Turkson respecto al uso del preservativo dentro de una pareja en la que uno de los dos está contagiado de sida.

Respondiendo a las preguntas de un periodista, el relator general del Sínodo de los Obispos para África explicó que es más eficaz invertir en fármacos antirretrovirales que en preservativos para contener la propagación del sida.

La respuesta reabrió el debate sobre el uso de los preservativos como técnica para combatir la expansión del virus VIH.

Sobre la cuestión ya se había expresado el papa Benedicto XVI y se desencadenó una tormenta mediática.

Para tratar de comprender cuáles son los argumentos que subyacen al debate y que parecen implicar tantos intereses, ZENIT ha entrevistado a los doctores Renzo Puccetti y Cesare Cavoni, el primero médico y el otro profesor de Bioética y periodista de Sat2000, conductor del programma “2030 entre ciencia y conciencia”, que acaban de entregar al editor el libro en italiano Il Papa ha ragione! L’Aids non si ferma con il condom (Fede & Cultura).

-¿Qué piensan de las declaraciones del cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson respecto al uso de preservativo?

Puccetti: Al leer los periódicos, me quedé sorprendido, pero luego leí la transcripción de la intervención del cardenal y entonces comprendí que se trataba del enésimo caso de distorsión del mensaje. El cardenal, en primer lugar, no se detuvo en una valoración moral de la cuestión; al mismo tiempo, a través de sus declaraciones, no se apartó para nada de la constante enseñanza moral de la Iglesia.

El cardenal reconoce, como es lógico, que junto a los fármacos antirretrovirales, el uso del preservativo se opone a la propagación del sida en los casos en los que no se recurra a la abstinencia y a la fidelidad. Se está hablando por tanto de todo lo que teóricamente puede utilizarse.

El cardenal refiere la experiencia de los centros sanitarios de Ghana de la Iglesia Católica, según los cuales en las familias en las que se propuso el preservativo, este funcionó sólo si estaban decididas a mantener la fidelidad. El cardenal recordó que, también en el caso de personas serodiscordantes el recurso al preservativo es fuente de una falsa seguridad, agravada por el hecho de confiar en una manufactura.

Cuando el presidente de Uganda dió luz verde a la estrategia ABC (Abstinence, Be faithful, Condom) que se reveló muy eficaz en combatir la epidemia de sida y que luego fue tomada como modelo con igual éxito en otros países africanos, decía cosas bastante similares a lo que dijo el cardenal: la vida no puede ponerse en juego confiándola a una fina capa de latex.

-¿Pero el preservativo sirve o no para detener el sida?

Puccetti: No es fácil responder en modo tajante, pero si tengo que decir si el preservativo sirve para detener el sida en las epidemias generalizadas, la respuesta que puedo dar según el cuerpo de conocimientos científicos disponibles es “no”.

Para que pudiera funcionar, el hombre debería ser algo no muy diferente a un ratón en una jaula al que antes de cada cópula alguien endosa el preservativo. En ese caso, el preservativo podría ser útil.

Pero como el hombre no es un ratón, no vive en jaulas y no hay profesionales dispuestos a endosarle el condón, no hay que sorprenderse de que la eficacia teórica no se de luego sobre el terreno en la vida real.

-¿Por qué han decidido escribir un libro sobre este tema?

Cavoni: Este libro nace de una triste constatación, la de que a menudo la información habla de hechos que no conoce y, además, los deforma. Es lo que sucedió durante la primera visita del Papa a África en marzo de este año.

El libro nace de esta tristeza y, también, de la rabia de ver pisoteados los principios fundamentales de una correcta información. Al mismo tiempo nos parecía obligado dar a conocer al público los hechos así como sucedieron y, de algún modo, abrir los ojos a la opinión pública, de modo que no tome como oro fino torpes instrumentalizaciones, perpetradas por motivos ideológicos, por superficialidad, o por ambos factores.

-¿Cómo está planteado el libro y cuáles son los argumentos que suscitan para decir que el Papa tiene razón?

Puccetti: El libro se articula en dos partes. En la primera, se ha reconstruido con fidelidad absoluta el trabajo de parcheo de las declaraciones del Santo Padre; de la lectura del libro se hace sumamente evidente la progresiva distorsión del mensaje realizada con añadidos, omisiones, sustituciones. Luego, hemos transcrito, como hacen ustedes con las del cardenal Turkson, las palabras exactas del Papa al periodista francés que hizo la pregunta sobre el preservativo. En la segunda parte del libro, hemos resumido lo mejor que hemos podido el panorama de conocimientos ofrecido por la literatura científica internacional en cuanto a aplicación clínica de la prevención mediante la promoció del uso del condón.

Hemos dedicado especial atención a los números, porque consideramos que pueden ser una base de discusión compartida al margen de la orientación religiosa.

Cuando un interlocutor mío se muestra sorprendido si declaraciones de eminentes científicos confirman lo que dice el Papa, no puedo sino deducir de ello el escaso conocimiento de los datos que en el curso de los años se han sedimentado y de la amplitud de las voces que, en revistas internacionales como “The Lancet” o el “British Medical Journal” han replicado a los editoriales de aquellas mismas revistas. Hace unos días, vi en la televisión a un señor bastante corpulento que definía “una tontería” las palabras del Papa, luego me di cuenta de que era la misma persona que a menudo aparece en la pantalla con una gran peluca rubia. Bueno, si cualquiera puede levantarse por la mañana y dar juicios como si fuera un epidemiólogo clínico, quizá entonces un libro que explique cómo están las cosas puede ser útil. Estoy convencido de que gran parte de una Bioética en la que es cada vez más difícil encontrar alguna traza de ética deriva de una dejadez científica en verdad preocupante.

-¿Por qué tanto clamor por las palabras del Papa y como se produjo la desinformación?

Cavoni: Todos los mayores diarios nacionales e internacionales se lanzaron, directa o indirectamente, contra el pontífice, reo de haber dicho que los preservativos no resuelven los problemas en África y más bien los agravan. Las críticas se acentuaron luego en el momento en que llegaron las observaciones, más feroces, por parte de varios exponentes de gobierno europeos e incluso la resolución del Parlamento belga que pedía al Papa que desmitiera lo afirmado.

La cuestión es que quien toma posiciones tan fuertes, se presume que sepa lo que dijo en verdad el Papa; y en cambio no fue así: Todos hablaban pero poco habían escuchado. Tanto es así que, en un segundo momento, muchos científicos confirmaron los conceptos expresados por Benedicto XVI.

Tenemos que pensar que, para muchas personas, la primera y única fuente de información, de culturización, o de simple conocimiento de la realidad circundante, está determinada por periódicos y telediarios. Está vigente todavía, en suma, el clásico “lo ha dicho el telediario”, o “lo he leído en el periódico”, y esto para confirmar la veracidad de lo que se ha sabido.

Los medios de información adquieren un principio de autoridad potentísimo. Si por tanto las cosas, los hechos, las noticias presentadas se basan en reconstrucciones parciales o mordisqueos de la realidad, el lector recibirá en regalo una lectura de la realidad deformada, que no corresponde a la verdad. Con esta técnica se puede incluso crear una realidad virtual paralela a la real.

Si yo, debiendo informar sobre las palabras del Papa, y comentarlas, no le escucho y no lo reproduzco correctamente, corro el riesgo de comentar algo que no se ha dicho o se ha dicho de modo sustancialmente diferente.

El problema de las fuentes periodísticas, que deben ser accesibles, etcétera, de las que se habla tanto en estas semanas, no vale sólo, y no tanto, para las actas públicas de las fiscalías, sino para el abc del periodismo: ser testigo de todo lo que uno se dispone a describir.

No estamos hablando de una nebulosa objetividad, de imparcialidad; no, estamos hablando del hecho de que debo estar presente en el escenario del hecho que describo. Y si esto no es posible, visto que en el caso específico, no todos los periodistas pueden estar en el séquito del pontífice, cuando menos me tomo la molestia de volver a escuchar, palabra por palabra, lo que de verdad dijo el Papa y por qué lo dijo.

En cambio, muchos se fiaron de lo que habían oído decir, de un primer texto, incorrecto. El resto es historia ordinaria de desinformación.

Por Antonio Gaspari, traducido del italiano por Nieves San Martín

lunes 5 de octubre de 2009

Invertir en retrovirus y no en preservativos; sugiere un cardenal africano

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 5 octubre 2009 (ZENIT.org).- El cardenal relator del Sínodo de África, considera que es más efectivo invertir en retrovirus que en la producción de preservativos para evitar la difusión del sida.

Como era de esperar, en la primera rueda de prensa de esta asamblea episcopal, en la que participó el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, arzobispo de Cape Coast (Ghana), los periodistas hicieron una pregunta sobre el preservativo y la prevención del SIDA.

El cardenal, reconoció la tragedia de la situación del sur del continente africano, donde constató que las fuerzas jóvenes están muriendo, y presentó un análisis a la luz de los resultados de los hospitales católicos africanos que, por ejemplo en Ghana, atienden al 20% de los enfermos del virus del sida.

En estos momentos, constató, hay dos propuestas prevalecientes en el trato de la epidemia: el descubrimiento de los nuevos fármacos retrovirales y el uso del preservativo.

Ahora bien, dijo citando los resultados concretos de los centros de asistencia, "el uso de preservativos es efectivo sólo si tiene lugar en el seno de familias en las que la pareja es fiel".

Incluso para que dé garantías, el preservativo exige "fidelidad", en particular, en el caso en el que uno de los miembros de la pareja está afectado por el virus.

"Estamos hablando de un producto en el que hay diferentes cualidades", afirmó al hablar del preservativo. Cuando los preservativos que llega a Ghana son de calidad, "dan un sentido de seguridad que más bien facilita la expansión del sida".

Por eso, explicó, sin fidelidad en la pareja el preservativo no da resultados.

Luego analizó la situación de los fármacos retrovirales, que dan resultados confirmados, pero que son demasiado caros para la población.

Por este motivo, para obtener resultados seguros, sugirió a quienes tienen que tomar decisiones para evitar la difusión del virus del sida que inviertan los recursos en la financiación de los fármacos retrovirales, y no tanto de los preservativos.

Es necesario invertir en la investigación, concluyó.

Por Jesús Colina

El mundo del revés: ¡Matar es un derecho!

Por monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia


PALENCIA, sábado, 3 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia, con el título "El mundo del revés: ¡Matar es un derecho!".


El jueves 24, fiesta de la Virgen de la Merced, tuve la gracia de visitar el Centro Penitenciario de Dueñas (Palencia), donde celebré la Eucaristía con un numeroso grupo de cientos de presos, en honor a su Patrona. Uno de ellos, de nombre Manuel, compartía conmigo la dura experiencia de su vida, en presencia de otros reclusos. No olvidaré su rostro ni sus palabras: "Mire usted, a mí me pasó una cosa muy simple: Empecé por matar a Dios, borrándolo de mi conciencia; para luego continuar agrediendo a mi familia, a mis amigos y a todos los que se cruzaban en mi camino, y ya no me detuve ni ante el respeto debido a la vida misma".

¡Me sentiría yo mucho más seguro en una nación gobernada por Manuel, que por alguien que sostenga que matar a una criatura en el seno materno, es un "derecho"! ¡Me fío mucho más de quien ha tocado fondo en la vida, por muy bajo que haya caído, y que ha hecho la experiencia humilde del retorno a la sensatez; que de aquel otro que se cree que va a reinventar una nueva civilización, y se muestra seguro en la soberbia de su ideología!

Oídos sordos a la razón

En la sesión extraordinaria del Consejo de Ministros realizada el sábado, día 26, se ha aprobado el Proyecto de reforma de la Ley del Aborto, en el que se propone una mayor liberalización de este crimen, llegando a la aberración de considerarlo como un "derecho". Se trata de pasar de la actual "despenalización" de un mal, a su consideración como un bien.

La razón de ser de esta iniciativa es doble: una es la puramente ideológica (tengamos en cuenta que en España ya padecemos, en la práctica, el aborto libre); y, la otra, la tutela de las clínicas abortistas, para que el fraude generalizado que cometen actualmente, pueda tener amparo legal.

¿Qué otras razones podrían esgrimirse para justificar esta decisión política? Es conocido que en España estamos ante un auténtico invierno demográfico, y que el aborto es la principal causa de mortalidad. Más aún, España es el país de la Unión Europea que ha incrementado en los últimos diez años el número de abortos en un mayor porcentaje, con un 126%. A gran distancia le sigue Bélgica con el 36% de aumento y Holanda con un 26%. Mientras que Italia ha disminuido en un 9,71%, Alemania, en un 10,71%, y Polonia ha disminuido un 89,31%.

En consecuencia, no parece que puedan argüirse razones de política demográfica. España necesita urgentemente españoles, y la solución propuesta es... ¿¿otorgar el derecho de eliminarlos?? La única explicación para esta sinrazón es la puesta en práctica de un ideario de ingeniería social, donde el aborto es esgrimido como una bandera del feminismo... Y, sin embargo, cada vez constatamos con más frecuencia que la madre no es sino la segunda víctima del aborto. Más aún..., cuando el feto abortado es de sexo femenino, ¿dónde quedan los derechos feministas de esa "nueva mujer"?

Con la claridad y la transparencia que le caracterizaban, decía la Madre Teresa de Calcuta: "El más grande destructor de la paz es el aborto porque, si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué nos queda a nosotros, matarte a ti y tú matarme a mí? ¡No nos queda más que eso!". Sus palabras han resultado proféticas, habida cuenta de que el incremento del número de abortos en España, ha ido en paralelo al aumento de los índices de criminalidad, como es el caso de la violencia doméstica.

El peor de los males

Pero no pensemos que el aborto mismo es el peor de los males, por mucho que se trate de la cruel eliminación de vidas inocentes. Todavía hay un mal que podría ser mucho más nefasto: me refiero al hecho de que la liberalización del aborto pudiera tener lugar sin resistencia social alguna; sin que tal noticia tuviese la capacidad de sacarnos de nuestras preocupaciones cotidianas; sin que nuestra conciencia se sintiese conmovida. Si tal cosa sucediese, estaríamos ante la certificación de un mal inconmensurable: la muerte de la conciencia moral individual y colectiva, mucho más funesta que la misma muerte física.

Afortunadamente, tenemos noticia de que cuarenta asociaciones han reaccionado con presteza, convocando una gran manifestación para el día 17 de octubre en Madrid. El lema de la convocatoria es: "Por la Vida, la Mujer y la Maternidad". La información necesaria podemos encontrarla en http://cadavidaimporta.org/. Confiamos en que esta iniciativa sea un signo del despertar moral de nuestra sociedad. No es hora de cruzarse de brazos, sino que tenemos el deber de actuar, de "dar la cara" en favor de la vida. ¿Si no lo hiciésemos por esta causa, por qué otra lo habríamos de hacer?


miércoles 30 de septiembre de 2009

España: Farmacéuticos contra la norma que permite vender la PDD sin receta

Sanidad ha cambiado el estatus de la píldora postcoital


MADRID, martes 29 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- El cambio de estatus de la “píldora del día después” (PDD) que permite, desde este lunes, su venta en las farmacias españolas sin receta médica a mujeres mayores de 12 años, ha provocado críticas desde diversos sectores, entre ellos el farmacéutico.

La Asociación Española de Farmacéuticos Católicos calificó la venta de la “píldora del día después” (PDD) sin receta médica en las farmacias como “una irresponsabilidad, cuyos efectos en el futuro tendrán que lamentarse”.

En un comunicado publicado en su página web, destacó que ese cambio, “además de ignorar al profesional farmacéutico, supone un serio riesgo, tanto por el efecto abortivo de la PDD -ya que, al impedir la implantación del óvulo fecundado en el útero, produce la eliminación de un ser humano en desarrollo-, como por los graves riesgos para la salud de las niñas, adolescentes y mujeres”.

También lamentó que “la paciente no va a tener un diagnóstico adecuado por parte del médico, ni tampoco un seguimiento que es necesario al tomar cualquier medicamento y mucho más en este caso del que se pueden derivar efectos adversos graves”.

Por otra parte, la medida de la Administración del Estado ha suscitado la creación de la Red Farmacia Responsable, formada por farmacéuticos y otros profesionales sanitarios contrarios a dispensar de esta manera la píldora postcoital.

La Red ya está trabajando para informar desde las farmacias de los riesgos, a través de la distribución de folletos y carteles con advertencias sobre la PDD.

La conciencia de los farmacéuticos

Por su parte, la Asociación para la Defensa de la Objeción de Conciencia (ANDOC) avisó que la Administracón del Estado tratará de imponer la venta de la píldora sin receta y puede multar al farmacéutico que se niegue a venderla.

Sin embargo, recordó que existe el derecho a la objeción de conciencia y que el farmacéutico que no quiera venderla puede alegar razonadamente su negativa a aceptar esa norma ante las autoridades por las que llegue la norma (ante los Colegios o ante la administración de sanidad).

Su portavoz Juan Manuel Molina explicó a ZENIT que ANDOC ofrecerá a los farmacéuticos información técnica necesaria y asistencia jurídica para presentar recursos contencioso-administrativos ante los tribunales de justicia contra las sanciones.

“Cuando la Administración del gobierno intente poner sanciones, se va a encontrar en un mar de contenciosos-administrativos”, advirtió.

Por otra parte, Molina destacó que la píldora postcoital contiene hormonas en unas dosis muy elevadas y denunció que para otras sustancias que tienen tres veces menos de hormonas, se requiere la receta médica.

Molina destacó el carácter biocida de la sustancia que se ha reclasificado. “Estamos ante una sustancia que no es un medicamento, porque el medicamento trata de corregir una enfermedad y la gestación de un ser vivo no se puede considerar una enfermedad”, dijo.

“Se le está dando consideración de agente patógeno a la vida humana concebida y se le está aplicando un biocida que, técnicamente en control de plagas, se llama biocida de emergencia, porque trata de provocar la muerte de cualquier ser vivo que aflore –añadió-. Al concebido se le da la consideración de una plaga”.

Nuevo estatus sin razones

Mientras tanto, la organización católica E-Cristians anunció que presentará un recurso contencioso-administrativo contra la regularización de la Agencia del Medicamento, en el que cuestionará por qué se ha pasado de requerir una receta a no requerirla sin ofrecer las razones científicas o médicas que lo justifiquen.

Su presidente, Josep Miró i Ardèvol, declaró a ZENIT que “es absolutamente discutible que se pueda distribuir la píldora sin un acto médico, sin una receta extendida con el previo conocimiento de la situación de la mujer que la solicita”.

El recurso también permitirá a E-Cristians acceder al expediente informativo que justifica si realmente ha habido los informes previos necesarios para motivar el cambio de estatus o se trata de una decisión por criterios políticos.

Los controles realizados en los puntos donde se distribuyen “píldoras del día siguiente” desde hace años en España demuestran que un alto porcentaje de chicas recurren a la PDD reiteradamente e incluso algunas de ellas la utilizan como método anticonceptivo.

Para Miró, esto “resulta muy grave y hay elementos más que suficientes para pensar que el Ministerio y la Agencia del Medicamento actúan de manera irresponsable por razones políticas”.

Proyecto de ley sobre el aborto

Por otra parte, el Consejo de Ministros aprobó este sábado el Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

El arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez, declaró este lunes a los medios de comunicación que ese proyecto de ley “repele a la razón” y “se presenta como si el aborto fuera un derecho de la mujer”.

El primado afirmó que “nos juzgarán las generaciones futuras por leyes como ésta” y opinó que el proyecto de ley “tiene muy poco de salud sexual”.

Por su parte, el Foro Español de la Familia, destacó en un comunicado publicado el sábado que “lamenta profundamente esta iniciativa del Gobierno que es radicalmente injusta e insolidaria y anima a todos los ciudadanos a participar masivamente en la manifestación convocada para el próximo 17 de Octubre en defensa de la Vida, la Mujer y la Maternidad”.

Su presidente, Benigno Blanco, declaró que “somos millones los españoles que no estamos dispuestos a acostumbrarnos al aborto, ni a legitimar que su práctica sea legal, pues está en juego el derecho a la vida, que es el substrato de todos los derechos humanos”.

[Por Patricia Navas]

domingo 30 de agosto de 2009

Despenalizar la droga es abandonar al adicto

Llamamiento de sacerdotes argentinos implicados en la ayuda a toxicómanos


BUENOS AIRES, sábado, 29 de agosto de 2009 (ZENIT.org-AICA).- Ante el fallo emitido esta mañana por la Corte Suprema de Justicia, que dejó libres a cinco personas que consumían marihuana por considerar que su consumo en el ámbito privado está protegido por la Constitución Nacional, los miembros del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia de la arquidiócesis de Buenos Aires emitieron un comunicado en el que, si bien reconocen "buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto", advierten que en el caso de las familias más vulnerables, la despenalización implica "dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud.



* * *


Ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia del día de hoy, quienes integramos el Equipo de Sacerdotes para las Villas expresamos a continuación nuestra humilde opinión, que ratifica plenamente aquellas reflexiones que se hicieran públicas .

Nosotros somos respetuosos de los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Valoramos su autoridad. Además creemos en el valor de las instituciones para el crecimiento de nuestra Nación.

Por otro lado nuestra palabra sobre la despenalización no pretende ocupar el lugar que tiene la palabra de la Conferencia Episcopal Argentina sobre este tema.

Con espíritu de aportar al diálogo -ofreciendo el propio pensamiento y buscando integrar el pensamiento diferente- y no de confrontar, hicimos público nuestro documento: "La droga en las Villas: despenalizada de hecho".

Queríamos defender a nuestros vecinos villeros -estigmatizados por tantas cosas-, afirmando que una cosa es la Villa y otra el narcotráfico. Y señalar que los primeros que sufren las consecuencias del narcotráfico son los habitantes de estos barrios humildes.

El Evangelio de Jesús nos invita a pararnos en las periferias geográficas y existenciales y desde allí mirar. Nos invita a entrar en comunión con los más pobres, y desde los pobres llegar a todos. Este camino desde los pobres a todos nos parece un programa más que valido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.

Muchos de los niños, adolescentes y jóvenes de nuestros barrios no viven sino que sobreviven y muchas veces la oferta de la droga les llega antes que un ambiente dichoso y sano para jugar, llega antes que la escuela, o llega antes que un lugar para aprender un oficio y poder tener un trabajo digno. Se acortan así las posibilidades de darle un sentido positivo a la vida. "Hoy, fundamentalmente, en nuestra cultura la dignidad de la vida se juega en el eje inclusión-exclusión; comunión-aislamiento" (Carta pastoral de la CEA, del 20 de agosto del 2009. Nº 22)

No pretendemos que la responsabilidad frente a esta situación de desigualdad de oportunidades quede sólo en manos del Estado. La solidaridad es en primer lugar que todos nos sintamos responsables de todos. (Cf. CIV 38)

Nos preguntamos: ¿cómo decodifican los chicos de nuestros barrios la afirmación de que es legal la tenencia y el consumo personal? Nos parece que al no haber una política de educación y prevención de adicciones intensa, reiterativa y operativa se aumenta la posibilidad de inducir al consumo de sustancias que dañan el organismo. La experiencia de acompañar a jóvenes en el camino de recuperación y reinserción social nos ha permitido escuchar el testimonio de muchos que han empezado consumiendo pequeña cantidad de marihuana y de pronto se encontraron consumiendo drogas más dañinas aun como el paco. La vida se les volvió ingobernable. Por eso desde nuestro punto de vista las drogas no dan libertad sino que esclavizan. La despenalización a nuestro parecer influiría en el imaginario social instalando la idea de que las drogas no hacen tanto daño.

Vemos la buena intención de los que buscan no criminalizar al adicto, es una locura criminalizar la enfermedad. Pero intentemos pararnos nuevamente desde la perspectiva de las familias más vulnerables. Sin un buen sistema de salud, sin políticas fuertes de prevención, sin un sistema educativo realmente inclusivo y eficiente, el único encuentro del adicto y su familia - que pide ayuda- con el Estado es la justicia. Despenalizar en estas condiciones, es dejar abandonado al adicto, no hacerse cargo de su derecho a la salud. La dinámica misma de la adicción, lleva muchas veces a hacer cualquier cosa para satisfacer el deseo de consumo. El próximo encuentro entre el Estado y el adicto ya no será en la enfermedad, sino en el delito que a veces nace de ella.

Usando una imagen podríamos decir entonces que la discusión sobre la despenalización corresponde a los últimos capítulos del libro y no a los primeros.

Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que cuide y proteja a sus hijos que padecen el flagelo de la droga, de fuerzas a sus familias y luz a nuestra sociedad para generar vínculos de promoción y solidaridad.

Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.


miércoles 26 de agosto de 2009

El Estado mexicano de Querétaro busca proteger la vida desde la concepción

La medida debe ser aprobada ahora por el Pleno del Congreso


QUERÉTARO, martes 25 de agosto de 2009 (ZENIT.org-El Observador).- Con 6 votos, de un total de 7, la Comisión de Puntos Constitucional del Congreso del Estado de Querétaro aprobó la iniciativa de Ley que reforma el artículo 2 de la Constitución local, por la cual se "reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida desde la fecundación hasta la muerte".

El dictamen presentado el lunes 24 de agosto por la Junta de Concertación Política (integrada por los coordinadores de las cinco fracciones parlamentarias) estipula: "El estado de Querétaro reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano desde el momento de la fecundación como un bien jurídico tutelado, y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta la muerte".

En forma paralela, legisladores integrantes de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia aprobaron reformas al Código Penal del Estado y a la Ley de Procedimientos Penales para estipular que la mujer que aborte recibirá en forma obligatoria atención médica y sicológica, sin que ello implique conmutar la pena de uno a tres años de cárcel. El tratamiento sicológico reduciría la sentencia hasta en un tercio.

Durante dos semanas de audiencias públicas, diversos grupos de la sociedad civil expresaron sus puntos de vista en torno a la iniciativa propuesta el 30 de septiembre de 2008. La Casa Legislativa se convirtió así en un foro que rebasó las expectativas de participación, convirtiéndose en un espacio de debate nacional; se presentaron ciento setenta y cuatro personas pertenecientes a diversas organizaciones sociales y académicas, quienes argumentaron a favor o en contra de la iniciativa, con lo cual se enriqueció el trabajo realizado por los integrantes de la comisión legislativa.

Los legisladores, después de la aprobación, aseguraron que "la reforma propuesta no se contrapone con ningún derecho fundamental, ya que el derecho de libertad del que goza todo individuo encuentra siempre su limitante en los demás. En la medida en que se tutela el derecho a la vida reconociéndolo desde la fecundación, fija correctamente el límite de cualquier otro derecho de libertad aludido. Por el contrario, resguardando el derecho a la vida, se procura el derecho de libertad y de igualdad de todo individuo, y se combate cualquier forma o criterio que vulnere, atente o transgreda los derechos humanos".

Posteriormente, la iniciativa será votada por el Pleno del Congreso y en caso de ser aprobada, se ordenará su publicación en el Periódico Oficial, con lo que entraría en vigor de inmediato.

Con Querétaro, son ya 15 los estados de la República que han blindado la vida contra el aborto.

Por Gilberto Hernández García